Todas las sospechas eran fundadas, para desgracia del automovilismo español. El patrón-magnate de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone ha confesado abiertamente su apoyo y predilección por Lewis Hamilton. La nacionalidad, como la veteranía, debe de ser un grado en la F1 que permite la más absoluta imparcialidad y el más puro juego sucio corporativista, vista la trayectoria de polémicas, declaraciones y episodios rocambolescos vividos esta temporada, porque el mandamás de este negocio-espectáculo (censuro temporalmente a la Fórmula Uno como deporte) no ha dudado un segundo en declarar a The Guardian nada menos que Lewis Hamilton es una especie de milagro. El mesías británico de la F1.
Ecclestone, que no se encuentra en Shangai para seguir a su hijastro predilecto, se encuentra en Gran Bretaña, y allí ha descargado una pequeña parte, viendo el contenido, de lo que piensa de equipos, corredores y demás controversias. “Lewis es un soplo de aire fresco para la F1”, declara Ecclestone, quien, además de ser poco ecuánime, debe de rozar la senilidad, pues añade que, pese a sus años en el circo, “no puedo recordar a nadie como él”. El amor ciega, es lo único que se me ocurre, tanto que Prost, Senna, Fitipaldi, Schumacher, y un largo etcétera de leyendas automovilísticas son meros satélites alrededor del gran sol Lewis. Preciso, a Schumacher sí le tiene estima: “Hemos perdido a un gran héroe en Michael Schumacher, pero en Lewis Hamilton tenemos otro”. Ecclestone tiene que referirse solamente a la época actual, o sea, lo que más le conviene.
Pero corroboremos las hipótesis. Cuando decía que todas las sospechas eran fundadas, en primer lugar las sospechas se centraban en el favoritismo de todo el negocio por el novato de McLaren, y lo de que era para desgracia del automovilismo español, es una consecuencia directa de ello. “Es obvio que la persona indicada para ganar el campeonato del mundo es Lewis”, prosigue Ecclestone, que, reafirmándose en su escasa arbitrariedad, añade que “de hecho, mi miedo principal es que no lo gane él”. ¿Queda alguna duda de que, dada su posición, el poseedor de los derechos del Mundial no beneficiará (más de lo que lo ha hecho) a su pupilo si la ocasión lo requiere?.
No sólo el enemigo está en la pista. Eso lo sabíamos. Cuando decíamos que el precio pagado por Alonso por salir de Renault y buscar un equipo mejor ha sido el de luchar contra corriente durante toda la temporada contra una escudería que no le representa, además de luchar con un nuevo compañero repleto de cualidades, ha sido el de ponerse en el bando contrario de la organización. Si Hamilton es el rival en la pista y McLaren en el paddock, Ecclestone lo es en los despachos. El nuevo nepotismo deportivo ha llegado, a Kimi Raikkonen no se le va a apoyar porque, según Ecclestone, “apenas habla con nadie y ha hecho poco por este deporte”. Y en cuanto al español Fernando Alonso, además de ser el máximo exponente de la enemistad con Hamilton, más de lo mismo. “En sus dos años como campeón del mundo no ha hecho nada”, concluye Ecclestone en una nueva fase de su alzheimer.
Siento no haber sido tácito como he intentado serlo hasta ahora, pero las injusticias me superan, y que Ecclestone tome partido por Hamilton me resulta tan escandaloso y decepcionante como si Villar abogara porque el Real Madrid ganara la Liga o un juez exculpara a un asesino en serie por haber sido compañero de clase en la infancia.
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Ecclestone se refiere a lo que más le conviene, este momento, porque si habla del pasado…
comentario por Buenos Aires Me Duele Octubre 12, 2007 @ 3:41 am