Archivado en: General
El presidente y accionista mayoritario del equipo McLaren-Mercedes, el inglés Ron Dennis, ha restado importancia a los rumores de tensión entre sus dos pilotos, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, como destacaron algunos analistas tras la celebración del Gran Premio de Bahrein el pasado fin de semana. No obstante, el británico ha comentado que la excelente labor de Hamilton en las tres primeras citas del mundial y la gran expectación mediática que se ha suscitado en torno a él “podría haber molestado en algo a Fernando”.

Dennis alude a una mala interpretación de las palabras del español el motivo por el que se ha hablado de un posible roce entre ambos pilotos, pero según el dueño de la escudería angloalemana, no se trató más que de un acercamiento de tipo “paternal”. “Somos unos privilegiados al poder contar con un doble campeón del mundo al volante de uno de nuestros coches y la química entre los dos es fantástica. Estamos seguros de eso y seguirá siendo así. Queremos ganar el Campeonato del Mundo. Contamos con un joven aspirante y con el campeón y nos comprometemos a darles las mismas oportunidades a ambos”, ha puntualizado el dirigente del equipo McLaren.
Archivado en: Crónicas de carreras
Fernando Alonso es único en ambigüedades. La enigmática sonrisa en la previa de la carrera auguraba buenos resultados, si bien salir por el sol y en cuarta posición es quizá un problema. Sobre todo cuando se han cambiado los cuatro frenos, se tiene más carga de gasolina y los tres rivales más duros se encuentran por delante. También dijo que seguía viendo la carrera “muy difícil” y que “buscaba puntuar”. Era la parte mala de la noticia, pero lo ha cumplido. Haciendo números y viendo los resultados del año pasado, nadie confiaba hoy en las palabras del español. O nadie quería confiar. Y la confianza se paga cara. Alonso, quinto, no sube al podio después de 24 grandes premios (sin contar los abandonos), y empata a puntos con Raikkonen y Hamilton, que ya comienza a batir récords. La tercera prueba del mundial abre aún más el telón a una temporada eléctrica a cada carrera. Y ahora, a Europa. (más…)
Inmersos de lleno en la sombra del duelo entre Alonso y Raikkonen, en ocasiones podemos despistarnos, confiarnos y creer que los demás pilotos se encuentran en una segunda división con el ascenso restringido. La Fórmula Uno no es sólo un binomio de coches rojo y plata y renombres. Massa lo ha dejado claro con su segunda ‘pole’; la F1 es colectiva. y además de pilotos magistrales, kamikazes, enfadados con la suerte, desaprovechados por su equipo e impotentes ante coches a los que le falta acelerador está el pequeño grupo de los que pasan desapercibidos, inadvertidos, como quizá le ocurre al brasileño o al recién incorporado de McLaren. (más…)
Archivado en: General
El declive de Renault desde que comenzó la temporada con respecto al arranque del año pasado es una realidad tan fehaciente como que Hamilton puede llegar a convertirse en el máximo rival de Fernando Alonso. Sin este último, dice ‘Fisi’, Renault estaría en las mismas condiciones. “Sería la misma historia”, para ser más exactos y ceñidos con las palabras del italiano. El caso es que el primer piloto de la escudería del rombo se ha mostrado impasible y resignado ante el mal rendimiento de su equipo declarando que “no se puede restar más de un segundo a los tiempos porque no hay pilotos que puedan ser un segundo más rápidos que los demás”.
No sé hasta qué punto es cierto. En Albert Park, el pasado 18 de marzo, la cifra que Raikkonen marcó sobre Alonso fue de 7,2 s; en Sepang, la semana pasada el bicampeón dejó a 17,5 s a su compañero de equipo. Cierto es que Fisichella se refiere a que en una sola vuelta no hay ningún equipo que destaque sobre los demás con una holgura de más de un segundo, pero tendría que tener en cuenta que no todo es una vuelta, porque Massa remontó como un escalador en Melbourne y el mismo ‘Fisi’ rebajó seis posiciones su marca entre la ‘pole’ y la carrera de Sepang. No se puede acusar el buen hacer de los pilotos con los achaques de un equipo que, viendo su adaptación, por ahora está relegado al mandato incondicional de Ferrari y McLaren.
“Hay sesiones que parece que podemos estar a la altura, otras estamos completamente perdidos. Por ahora estamos lejos de optar al podio, pero luchamos por acumular puntos. A veces se necesita un mes, y con un par de cambios puede bajarse un segundo en los cronometrajes. A veces estás completamente perdido y pierdes toda la temporada intentando cazar al líder, aunque nunca se sabe”, han sido las palabras de Fisichella, que sabe que, hasta la llegada de la fase en Europa, no se va a poder introducir ningún cambio clave en los monoplazas.

Si algo caracteriza al circuito de Bahrein, además de la gran torre que preside el circuito, es el contraste que produce al espectador y al piloto. Emplazado en mitad del desierto y construido en 2003 por Herrman Tilke expresamente para albergar el Gran Premio, el trazado de Sakhir combina la herencia de los diseños y la tecnología más moderna con la tradición árabe más arraigada. Un espectáculo de exotismo para el público y una carrera donde el calor puede llegar a ser infernal para pilotos y monoplazas. Siempre y cuando las tormentas de arena den tregua a la celebración del evento.
5.303 metros, 16 curvas (seis a izquierdas y diez a derechas) y una buena carga de frenos definen a este circuito bahrení donde la aerodinámica juega un papel fundamental en el rendimiento de los coches, que llegan a soportar más de 50 grados de temperatura ambiente. Este año no estará Schumacher, pero el empate de victorias entre el español y el finlandés augura un nuevo duelo trepidante con el añadido de Hamilton, que sigue con el cuchillo entre los dientes esperando su oportunidad de consagrarse. Porque el finlandés es ice man, pero tras el tercer cajón malayo se ha puesto la obligación de no derretirse con la estela de los McLaren tras su paso por Sepang.
Los refuerzos técnicos de ingeniería harán de la cita del próximo domingo 15 un espectáculo más equilibrado. Alonso buscará repetir podio, Hamilton robárselo, Kimi Raikkonen no probar su propia medicina de sacar 18 segundos a sus rivales y Felipe Massa no asustarse cuando se apaguen los semáforos para que Heidfeld no le robe el sueño. Honda parece estar en otra división, y la noticia de desechar el monoplaza para después del GP de Mónaco, dados los nefastos resultados, es ya algo previsible.
Así lo ha adelantado el diario británico The Times, que añade que el cambio completo previsto forma parte de un plan para atraer al ex director técnico de Ferrari, Ross Brawn, para 2008. En Malaisia, la decimonovena posición de Rubens Barrichelo ratificó los escasos objetivos anunciados por el jefe de equipo, Nick Fry, cuando apuntó que “el objetivo de Honda es obtener más de una victoria en carrera”. Objetivos que demuestran las pocas ambiciones de una marca de tanto prestigio.
